La protección sanitaria se ha convertido en un asunto estratégico para la industria alimentaria mexicana. El sector cárnico en México solicita mayores recursos públicos para prevenir enfermedades animales que podrían afectar producción, comercio y competitividad.
El Consejo Mexicano de la Carne planteó reforzar el presupuesto destinado al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria. La petición ocurre mientras productores enfrentan riesgos zoosanitarios y mayores costos derivados de las medidas preventivas.
Sector cárnico en México pide mayor prevención
Entre las principales preocupaciones aparece el gusano barrenador del ganado. Su presencia ha generado medidas de contención, vigilancia epidemiológica y liberación de moscas estériles para reducir su propagación.
Además, los productores deben invertir en medicamentos, larvicidas, inspecciones frecuentes y atención veterinaria. Estos gastos pueden incrementar los costos operativos, especialmente para pequeñas y medianas unidades ganaderas.
Mira también: El mercado de alimentos vegetales sigue creciendo en México
Sanidad también protege la actividad empresarial
La prevención no solamente responde a una cuestión veterinaria. También influye directamente en exportaciones, abastecimiento, precios y capacidad productiva. Por ello, la industria considera necesario contar con infraestructura suficiente para responder rápidamente ante emergencias.
Asimismo, México mantiene programas públicos dedicados a tuberculosis bovina, bioseguridad, trazabilidad, rabia e influenza aviar. Los recursos también financian proyectos de emergencia sanitaria y vigilancia epidemiológica de distintas especies.
El sistema Tipo Inspección Federal representa otro componente importante de la cadena. Datos oficiales indican que alrededor de 6.2 millones de toneladas de productos cárnicos se producen bajo este esquema, dentro de un consumo nacional superior a 10 millones de toneladas.