La disputa por una de las mayores inversiones industriales del norte de México entró en una nueva etapa. Comunidades indígenas mayo-yoreme iniciaron una toma indefinida de la planta de amoniaco ubicada en la bahía de Ohuira, en Sinaloa, con el objetivo de exigir la cancelación del proyecto y la atención de sus reclamos ambientales.
La movilización ocurre en torno a la planta desarrollada por Gas y Petroquímica de Occidente, filial del grupo suizo-alemán Proman. Los manifestantes instalaron un campamento permanente en los accesos de la obra y advirtieron que mantendrán la protesta hasta recibir una respuesta formal de las autoridades federales.
Planta de amoniaco concentra tensión ambiental y social
Representantes del colectivo ¡Aquí No! sostienen que el complejo industrial pone en riesgo el ecosistema de la bahía de Ohuira y podría afectar actividades económicas tradicionales como la pesca. Además, afirman que la construcción ya provocó modificaciones en humedales y zonas de manglar consideradas estratégicas para la biodiversidad regional.
Las comunidades indígenas señalan que la oposición al proyecto se mantiene desde hace más de una década. Asimismo, recuerdan que en 2022 la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó una consulta indígena relacionada con la obra, aunque los opositores cuestionan la forma en que se desarrolló ese proceso.
No te pierdas: Cheaf busca liderar el rescate de alimentos en supermercados
Inversión millonaria bajo revisión
El proyecto petroquímico registra un avance cercano al 88 % y contempla la producción de hasta 2,200 toneladas métricas diarias de amoniaco. La inversión asociada alcanza aproximadamente 860 millones de dólares y cuenta con financiamiento internacional.
Por otro lado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente han planteado realizar evaluaciones para determinar el cumplimiento de la normatividad ambiental y revisar el futuro de la instalación.