Telefónica alcanzó un acuerdo para vender su filial logística Zeleris al grupo OnTime Transporte y Logística por un importe cercano a los 100 millones de euros. La operación forma parte de la estrategia de la multinacional española para simplificar su estructura y reforzar su capacidad financiera mediante la desinversión en negocios considerados no estratégicos.
La transacción, cuyo anuncio oficial se prevé para la próxima semana, refuerza el proceso de reorganización que Telefónica impulsa desde hace dos años mientras busca reunir recursos para responder a futuras oportunidades de consolidación en el mercado europeo de las telecomunicaciones.
Zeleris pasará a formar parte del grupo OnTime
El acuerdo incluye la continuidad laboral de los 1,200 empleados de Zeleris, así como el mantenimiento de los contratos de servicios que la empresa presta a Telefónica. Esos acuerdos respaldan una actividad superior a dos millones de pedidos anuales, principalmente vinculados con la distribución de dispositivos electrónicos para Movistar.
OnTime se impuso en el proceso competitivo frente a otros interesados tras presentar una oferta vinculante. Con esta adquisición, la empresa incrementará su plantilla hasta aproximadamente 8,600 trabajadores y fortalecerá su estrategia de expansión mediante la incorporación de una red logística con presencia en numerosos mercados internacionales.
La filial, fundada en 1999, ofrece servicios de distribución, reparación y posventa de teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos electrónicos. Además, mantiene operaciones en 220 países y cobertura en más de 8,300 localidades.
Telefónica acelera su estrategia de desinversiones
La venta de Zeleris amplía el programa de desinversiones que Telefónica desarrolla para generar liquidez. Durante los últimos dos años, la compañía obtuvo más de 6,220 millones de euros mediante la venta de activos, principalmente tras su salida de varios mercados latinoamericanos y otras operaciones financieras.
La empresa también concretó ventas de participaciones empresariales y activos inmobiliarios en España, además de avanzar en el proceso para desprenderse de Telxius, su negocio de infraestructura de cable submarino. Con estas operaciones, Telefónica busca fortalecer su posición financiera para afrontar futuras adquisiciones en un entorno donde la Comisión Europea muestra una mayor apertura hacia la consolidación del sector de las telecomunicaciones.