Airbnb está acelerando su transformación tecnológica mediante inteligencia artificial para desarrollar y lanzar nuevas funciones con mayor rapidez. La compañía redujo hasta 60% el tiempo necesario para llevar determinadas iniciativas desde su concepción hasta su lanzamiento, mientras amplía el uso de estas herramientas dentro de sus operaciones.
La estrategia también permitió aumentar casi 80% el número de funciones y mejoras lanzadas durante los últimos seis meses frente al mismo periodo anterior. Además, la plataforma aplica inteligencia artificial en áreas como búsquedas, registros, pagos, procesos de reserva y herramientas destinadas a los anfitriones.
Airbnb acelera sus procesos internos con IA
El director ejecutivo y cofundador, Brian Chesky, explicó que la inteligencia artificial permite construir, probar y perfeccionar productos con mayor velocidad. Actualmente, estas tecnologías escriben alrededor del 60% del nuevo código generado por la compañía.
Asimismo, Airbnb prepara pruebas de un buscador basado en inteligencia artificial que permitirá realizar consultas mediante lenguaje natural. Los usuarios podrán activar voluntariamente esta modalidad y conservar el sistema tradicional de búsqueda mediante filtros.
La empresa pretende mostrar resultados visuales acompañados de títulos y descripciones personalizados mediante IA. Sin embargo, Chesky mantiene su postura de que una interfaz similar a un chatbot convencional no representa la mejor solución para planificar viajes.
Atención al cliente reduce costos operativos
Airbnb ha avanzado con mayor rapidez en la aplicación de inteligencia artificial dentro de su servicio de atención al cliente. De hecho, cerca del 45% de los problemas iniciados mediante su agente automatizado terminan sin intervención humana.
La herramienta comenzó a operar en Norteamérica en 2025 y actualmente funciona en más de 50 idiomas. Además, Airbnb planea extender estas capacidades a llamadas de voz durante este año. Como resultado, el costo de soporte por reserva disminuyó 16% interanual.
Por otro lado, la compañía cerró el segundo trimestre con resultados positivos. Los ingresos aumentaron 17% interanual hasta 3,600 millones de dólares, mientras el EBITDA ajustado avanzó 21% hasta 1,300 millones. Estas cifras acompañan una estrategia tecnológica que combina automatización interna con una incorporación gradual de inteligencia artificial en la experiencia de los viajeros.