Waymo ampliará su colaboración con Toyota para desarrollar una nueva generación de taxis autónomos destinados a mercados internacionales. La compañía comenzará a probar vehículos eléctricos bZ4X en Japón durante 2027 y contempla utilizar el mismo modelo para sus futuras operaciones en Reino Unido.
El acuerdo establece que Toyota fabricará los automóviles e integrará la tecnología de conducción autónoma de su socio estadounidense. La iniciativa representa un nuevo paso en la expansión internacional del servicio de transporte sin conductor.
Waymo incorporará el Toyota bZ4X a su flota autónoma
La fábrica de Takaoka, en Japón, producirá los vehículos correspondientes al modelo 2027 y adaptará sus sistemas para incorporar la tecnología de conducción automatizada.
Inicialmente, ambas compañías concentrarán las pruebas en territorio japonés, donde el operador pretende establecer posteriormente un servicio comercial de robotaxis.
Además, la elección del bZ4X permitirá atender mercados que utilizan vehículos con volante a la derecha, como Japón y Reino Unido.
La empresa ya realiza pruebas con automóviles Jaguar I-Pace autónomos en Londres. Sin embargo, todavía necesita obtener los permisos correspondientes antes de comenzar sus operaciones comerciales.
Toyota y la conducción autónoma más allá de los robotaxis
La nueva colaboración llega aproximadamente 18 meses después de que ambas empresas firmaran un acuerdo preliminar para explorar plataformas de conducción autónoma.
Aunque inicialmente funcionará como un suministro de vehículos, las compañías mantienen abierta la posibilidad de ampliar su cooperación tecnológica.
Entre las alternativas figura incorporar los sistemas autónomos de la firma estadounidense a automóviles Toyota destinados a propietarios particulares.
Asimismo, los socios estudiarán cómo aprovechar la experiencia acumulada durante las operaciones reales para mejorar la seguridad vial.
Hiroki Nakajima, vicepresidente ejecutivo de Toyota, destacó que la colaboración permitirá extender estas tecnologías a nuevos usuarios.
También señaló que la integración entre vehículos e infraestructura de tránsito podría contribuir a desarrollar carreteras más seguras.
Por ahora, las pruebas japonesas comenzarán en 2027, mientras las empresas evalúan futuras aplicaciones comerciales.