Netflix dio un paso decisivo en la industria del entretenimiento en Estados Unidos al acordar la compra de los estudios de cine y televisión de Warner Bros Discovery, incluidos HBO y HBO Max. La operación consolida algunas de las franquicias más influyentes del mercado bajo una sola estructura corporativa.
El acuerdo, anunciado en diciembre, valora la transacción en aproximadamente 82.7 mil millones de dólares. Netflix modificó su propuesta a una oferta totalmente en efectivo de 27.75 dólares por acción de WBD, lo que fortaleció la confianza de los accionistas y permitió avanzar el proceso.
Netflix redefine el mapa del streaming
Warner Bros Discovery exploró una venta tras enfrentar presiones financieras derivadas de deuda elevada y caída en ingresos por televisión por cable. Varias compañías mostraron interés, entre ellas Paramount y Comcast.
Paramount presentó una oferta cercana a 108 mil millones de dólares por la totalidad del grupo. Sin embargo, el consejo de WBD consideró que la propuesta implicaba un riesgo financiero elevado por la deuda combinada estimada en 87 mil millones de dólares.
Además, Netflix asumirá una penalización de 5.8 mil millones de dólares si los reguladores bloquean la transacción. El escrutinio antimonopolio se intensificó en Washington, donde legisladores expresaron preocupación por la concentración de mercado. El coCEO Ted Sarandos comparecerá ante un comité del Senado para explicar el impacto competitivo del acuerdo.
Impacto financiero y regulatorio
La votación de accionistas de WBD se prevé alrededor de abril. El cierre podría concretarse entre 12 y 18 meses después, sujeto a autorizaciones regulatorias.
Netflix aseguró que mantendrá los estrenos cinematográficos programados bajo Warner Bros. No obstante, ejecutivos anticiparon que podrían acortar ventanas de exhibición en el futuro.
Actualmente, Netflix supera los 325 millones de suscriptores globales, lo que refuerza su posición dominante mientras integra activos clave como Game of Thrones, Harry Potter y el universo DC.