Sergio “Checo” Pérez mantiene una importante presencia dentro del negocio deportivo. Su regreso a la Fórmula 1 con Cadillac durante 2026 estuvo acompañado por un portafolio comercial integrado por más de 20 empresas de diferentes industrias.
El piloto mexicano cuenta con el respaldo de compañías como KitKat, Nescafé, Telcel, Claro, Banamex, Mercado Libre, Rappi y Farmacias del Ahorro. Su imagen también aparece vinculada con firmas de moda, movilidad, alimentos, comercio electrónico y servicios empresariales.
La diversidad de patrocinadores demuestra que el atractivo de Checo Pérez no depende únicamente de sus resultados en la pista. Las marcas también valoran su reconocimiento entre el público mexicano, su presencia internacional y la conexión que conserva con los aficionados.
Las marcas aprovechan velocidad y reconocimiento
Algunas compañías utilizan los atributos del automovilismo para comunicar rapidez y eficiencia. Rappi, por ejemplo, relacionó al piloto con su servicio de entregas rápidas, mientras Farmacias del Ahorro lo convirtió en la figura central de una campaña enfocada en pedidos a domicilio.
Banamex también incorporó al tapatío en su estrategia publicitaria. En telecomunicaciones, Telcel y Claro mantienen una relación de largo plazo con su carrera, mientras América Móvil extendió su presencia mediante un acuerdo con la escudería Cadillac.
El portafolio incluye además a GM Cadillac, Mobil, Bombardier, Tommy Hilfiger, McDonald’s, Luuna, Halls, Red Cola y otras empresas. Esta variedad permite que el piloto conecte con consumidores de distintos perfiles.
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Los patrocinios van más allá de colocar un logotipo
Las alianzas actuales incluyen campañas digitales, comerciales, contenidos para redes sociales y actividades relacionadas con las carreras. Las empresas buscan que la popularidad del deportista produzca interacción, reconocimiento y ventas medibles.
Para Checo Pérez, los acuerdos representan una fuente de ingresos adicional y fortalecen su posición como figura internacional. Para las marcas, su regreso con Cadillac ofrece una oportunidad de participar en una nueva etapa dentro de la Fórmula 1.
El caso del piloto muestra cómo una carrera deportiva puede transformarse en una plataforma empresarial. La permanencia de sus patrocinadores confirma que una imagen sólida, una audiencia fiel y una historia reconocible pueden conservar valor incluso durante los cambios profesionales.