De la televisión pública a Netflix: el nuevo negocio detrás de Sesame Street
Sesame Street nació en 1969 para enseñar a los niños mediante televisión. Más de cinco décadas después, Elmo, Cookie Monster y Grover enfrentan un mercado completamente diferente.
Los niños ahora consumen entretenimiento mediante streaming, YouTube, videojuegos y dispositivos móviles.
Sesame Workshop entendió el cambio.
La organización sin fines de lucro construyó una estrategia que combina televisión gratuita, plataformas digitales, acuerdos comerciales y apoyo filantrópico.
El resultado convirtió a Sesame Street en una franquicia capaz de mantenerse relevante después de más de 55 años.
Netflix abrió una nueva etapa para Sesame Street
Uno de los movimientos más importantes llegó con Netflix.
La plataforma adquirió los derechos de estreno mundial de las nuevas temporadas. Además, incorporó aproximadamente 90 horas de episodios anteriores.
Sin embargo, Sesame Street no abandonó completamente su modelo público.
Los nuevos capítulos también llegan a PBS y PBS KIDS en Estados Unidos el mismo día. De esta manera, las familias mantienen acceso gratuito mientras Netflix amplía la distribución internacional.
La temporada 56 también modificó el formato. Los episodios ahora desarrollan historias de 11 minutos y buscan adaptarse mejor a los hábitos actuales de consumo infantil.
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YouTube se convirtió en otra pantalla gigantesca
La transformación no termina con Netflix.
Sesame Workshop reportó 5 mil millones de visualizaciones en sus canales de YouTube durante 2025.
La cifra representó un crecimiento de 130 por ciento frente al año anterior.
Además, la organización alcanzó aproximadamente 340 millones de hogares mediante televisión, plataformas digitales y programas comunitarios.
A partir de 2026, Sesame Workshop también comenzó a ampliar en YouTube su biblioteca gratuita de contenidos.
La estrategia resulta importante porque permite encontrar a los niños directamente en las plataformas que utilizan.
Sesame Street ya no es solamente un programa
La propiedad intelectual tiene otra ventaja: sus personajes funcionan fuera de la televisión.
Libros, juguetes, música, videojuegos, productos infantiles y colaboraciones mantienen activo el universo de Sesame Street.
Un ejemplo reciente demuestra su capacidad comercial.
The Monster at the End of This Book, protagonizado por Grover, cumplió 55 años en 2026. El libro ha vendido alrededor de 15 millones de copias solamente en Norteamérica desde 1971.
Sesame Workshop aprovechó el aniversario con nuevos contenidos para Netflix y YouTube. También desarrolló libros, música y experiencias digitales.
Una historia creada hace más de medio siglo vuelve así a generar productos para una generación completamente diferente.
Netflix también quiere conquistar a las familias
Para Netflix, Sesame Street representa una propiedad estratégica.
El contenido infantil y familiar fue su segundo género más visto entre 2023 y 2025. Seis de sus diez títulos principales dentro de esta categoría estuvieron relacionados con producciones infantiles.
La compañía también presentó Netflix Playground en 2026.
La plataforma permite que los niños interactúen mediante videojuegos con propiedades como Sesame Street y Peppa Pig.
Esto extiende nuevamente el valor de los personajes.
El niño puede conocerlos mediante televisión, continuar en YouTube y después interactuar con ellos dentro de un videojuego.
Un modelo comercial diferente
Existe una diferencia fundamental frente a Disney, Netflix o Warner Bros.
Sesame Workshop es una organización sin fines de lucro.
Por ello, los ingresos y alianzas comerciales sostienen una misión educativa.
La organización combina distribución de contenido, licencias, alianzas corporativas, donaciones y programas financiados por fundaciones.
En 2025 también enfrentó un escenario complicado debido a recortes en la televisión pública y la ayuda internacional.
Eso vuelve todavía más importante su diversificación.
Depender exclusivamente de una cadena de televisión habría representado un riesgo enorme.
Elmo sobrevivió al cambio generacional
Sesame Street demuestra que una propiedad intelectual puede mantenerse vigente durante décadas cuando cambia junto con su audiencia.
Primero conquistó la televisión.
Después llegaron productos, videos, plataformas digitales y streaming.
Ahora aparecen videojuegos y nuevas experiencias interactivas.
La verdadera fortaleza de Sesame Street no consiste únicamente en tener personajes famosos.
Consiste en encontrar constantemente una nueva pantalla donde esos personajes puedan vivir.