Hooters intenta demostrar que una marca puede sobrevivir incluso después de una fuerte crisis financiera. La cadena estadounidense inició una nueva etapa después de que sus fundadores recuperaran el control del negocio y comenzaran una estrategia para regresar a la esencia que popularizó sus restaurantes.
Hooters of America solicitó protección bajo el Capítulo 11 durante 2025 tras enfrentar presión sobre sus márgenes, problemas de liquidez y obligaciones financieras. El proceso permitió reorganizar operaciones sin provocar la desaparición de la marca.
La operación cambió de rumbo en octubre de 2025. Original Hooters y sus socios completaron la adquisición de Hooters of America. El grupo quedó con aproximadamente 140 de los 198 restaurantes que entonces operaban en Estados Unidos.
Hooters regresa a su modelo original
Los nuevos propietarios bautizaron su estrategia como una “re-Hooterization”. El plan incluye simplificar el menú, mejorar ingredientes y recuperar elementos históricos de los restaurantes. También contempla renovar establecimientos y reforzar su ambiente inspirado en los bares de playa.
Además, la compañía busca recuperar clientes que dejaron de identificar la experiencia original de Hooters. La estrategia coloca nuevamente a la comida, las alitas, el servicio y la identidad visual como pilares del negocio.
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Una marca más pequeña busca volver a crecer
La reestructuración también convirtió a Hooters en una operación más ligera. El proceso trasladó más de 100 restaurantes corporativos hacia operadores con experiencia y fortaleció un modelo basado en franquicias.
Los primeros resultados ofrecen señales positivas. En abril de 2026, el CEO Neil Kiefer señaló que las ventas y la utilidad neta crecían dentro de una cadena que entonces rondaba las 175 unidades. También confirmó interés de potenciales franquiciatarios.
Hooters todavía enfrenta establecimientos con bajo desempeño y ha cerrado algunas ubicaciones. Sin embargo, sus nuevos propietarios apuestan por una marca más pequeña, rentable y reconocible.
La compañía salió de su proceso de bancarrota con una estructura simplificada. Ahora deberá comprobar si la nostalgia y una operación más eficiente pueden devolverle relevancia dentro del competitivo mercado restaurantero estadounidense.