La adopción de pagos digitales en México sigue en ascenso de la mano de nuevas herramientas y servicios financieros impulsados por las más de 800 Fintech que operan en el país. Un ejemplo de ello es la operación de las terminales de punto de venta (TPV). Hasta el año pasado, estas empresas operaban 8 de cada 10 terminales, de acuerdo con el Banco de México (Banxico).
Para el especialista en innovación y transformación digital, Norman Hagemeister Rey, estos datos muestran un cambio de paradigma porque “lo que antes era una exclusividad de la banca tradicional, como las transacciones, hoy es un terreno dominado por otros competidores”.
La llegada y expansión de las Fintech en México han traído otros beneficios indirectos como la inversión en nueva tecnología para diversificar los pagos digitales. Hasta ahora, en el país existen cuatro principales formas de realizar transacciones:
- Tarjetas de crédito y débito digitales.
- Transferencias de dinero electrónico instantáneas.
- Pagos móviles y billeteras electrónicas.
- Pagos sin contacto mediante códigos QR.
Pagos digitales, más que una tendencia: Norman Hagemeister Rey
De acuerdo con Norman Hagemeister Rey, esta evolución en el sistema de pagos demuestra que “el auge de las Fintech no es solo una tendencia de consumo, sino la columna vertebral de la modernización del comercio en México”.
Entre los principales factores que han propiciado la adopción de este tipo de operaciones se encuentran la facilidad y la seguridad para realizar pagos. Además, representa una mejor manera de captar ganancias mediante la atracción de públicos más jóvenes que ya no utilizan efectivo o lo usan con menor frecuencia.
“Los comercios han adoptado estas herramientas digitales para obtener más recursos, incrementar sus ventas y, sobre todo, optimizar la experiencia de compra de sus consumidores”, señala Norman Hagemeister Rey.
Según las proyecciones del estudio “Del efectivo a lo eficaz: el avance de los pagos digitales en México”, publicado por Deloitte, si se mantiene esta tendencia, para 2030 solo uno de cada tres pagos se realizará en efectivo. Por ello, la relevancia de adaptarse a este cambio tecnológico en el país.