Del chocolate de Dubái al café: el pistache dejó de ser un ingrediente y se convirtió en negocio
Chocolate, helado, galletas, pasteles, crema, bebidas y hasta café. El pistache está prácticamente en todas partes.
Lo que comenzó como una tendencia impulsada por redes sociales terminó convirtiéndose en una oportunidad para fabricantes, cafeterías, pastelerías y supermercados.
El fenómeno incluso llegó hasta el campo.
Estados Unidos produjo 1,580 millones de libras de pistache durante 2025, la mayor cosecha registrada en su historia, de acuerdo con información publicada por el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA).
La producción estadounidense prácticamente se multiplicó por ocho desde principios de siglo.
Detrás de ese crecimiento existe una combinación poderosa: consumidores buscando nuevos sabores, productos premium y una tendencia digital capaz de convertir un ingrediente tradicional en objeto de deseo.
El chocolate de Dubái cambió el mercado
Una parte importante del fenómeno comenzó con el llamado chocolate de Dubái.
La combinación de chocolate, crema de pistache y kataifi explotó en redes sociales. Después llegaron imitaciones, versiones industriales y adaptaciones alrededor del mundo.
El pistache salió entonces de las bolsas de frutos secos.
Comenzó a aparecer en chocolates, donas, croissants, helados, galletas, bebidas y productos de supermercado.
Un reporte de tendencias de Nassau Candy señala que las búsquedas en línea relacionadas con pistache han aumentado 60% desde 2019, con un fuerte crecimiento entre 2024 y 2025.
La categoría de chocolate registra uno de los mayores avances relacionados con este sabor.
Las marcas descubrieron que el verde vende
Existe otra razón detrás del éxito.
El pistache comunica una percepción diferente a sabores tradicionales como vainilla o chocolate.
Su color resulta fácilmente reconocible en fotografías y videos. Además, puede asociarse con productos premium y recetas artesanales.
Eso permite utilizarlo para elevar el precio de determinados productos.
Una cafetería no vende solamente una bebida. Puede ofrecer un latte de pistache como edición especial.
Una pastelería puede transformar una galleta tradicional en una versión premium utilizando crema de pistache.
El mismo principio funciona en helados, chocolates y panadería.
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La demanda también presiona al mercado
La popularidad tiene consecuencias.
Productores y empresas de alimentos necesitan mayores cantidades del ingrediente mientras los consumidores exigen productos nuevos.
Durante 2026, especialistas de la industria han advertido presiones sobre la disponibilidad internacional debido a la combinación de demanda elevada, condiciones agrícolas y problemas logísticos en algunos países productores.
Estados Unidos juega un papel particularmente importante.
El país encabezó las exportaciones mundiales de pistache durante diez temporadas consecutivas hasta la cosecha de 2025, según USDA.
Además, aproximadamente la mitad de su oferta se ha destinado a exportaciones durante la última década.
Eso convierte al ingrediente en algo mucho más grande que una tendencia gastronómica.
Es también un producto agrícola conectado con comercio internacional, precios y cadenas globales de suministro.
De tendencia viral a categoría permanente
El gran interrogante consiste en saber cuánto durará la fiebre.
Las tendencias gastronómicas suelen aparecer rápidamente y desaparecer cuando llega la siguiente novedad de TikTok.
Sin embargo, algunos indicadores muestran que el pistache está avanzando hacia una segunda etapa.
Datos de la industria de panadería y pastelería indican que su popularidad digital creció con fuerza durante el último año, aunque el ritmo comenzó a estabilizarse durante 2026.
Eso podría representar una buena noticia.
Una tendencia deja de depender completamente de la viralidad cuando consigue convertirse en una categoría habitual.
El matcha recorrió un camino parecido. Primero fue una curiosidad. Después aparecieron bebidas, postres y productos industriales hasta convertirse en una categoría reconocible para el consumidor.
El pistache intenta hacer lo mismo.
El verdadero negocio está en todo lo que vino después
El chocolate de Dubái pudo ser el detonante, pero ya no representa todo el mercado.
Ahora existen cremas, chocolates, helados, bebidas y productos de panadería desarrollados alrededor del ingrediente.
Para las marcas, eso significa una oportunidad para vender innovación sin inventar necesariamente un producto completamente nuevo.
Basta modificar algo que el consumidor ya conoce.
Un croissant se convierte en croissant de pistache.
Un latte se transforma en latte de pistache.
Una barra tradicional puede presentarse como chocolate premium con pistache.
Esa capacidad para atravesar diferentes categorías explica por qué las empresas siguen experimentando con el ingrediente.
Las redes sociales hicieron viral un chocolate.
La industria descubrió que el verdadero negocio podía estar en el pistache.