La industria láctea mexicana acelera una nueva estrategia para fortalecer uno de los alimentos más relevantes de la canasta básica. Productores, organismos del sector y autoridades coinciden en que aumentar el consumo de leche resulta clave para mejorar la nutrición y reducir la dependencia de importaciones en México.
El mercado enfrenta un escenario desafiante. Aunque la producción nacional mantiene una tendencia de crecimiento, todavía no cubre toda la demanda interna. Además, nuevas preferencias de consumo y la competencia de bebidas alternativas han modificado los hábitos de compra en distintas regiones del país.
Consumo de leche impulsa nuevas metas productivas
Representantes de la industria señalaron durante encuentros sectoriales recientes que el objetivo es incrementar tanto la producción como el consumo de leche. La meta consiste en fortalecer la cadena nacional y avanzar hacia una mayor autosuficiencia alimentaria durante los próximos años.
Asimismo, empresas y productores buscan impulsar campañas informativas enfocadas en los beneficios nutricionales de los lácteos. También consideran necesario mejorar la productividad de pequeños y medianos establos, que representan la mayor parte de la estructura productiva mexicana.
Por otro lado, el crecimiento del mercado de derivados como quesos, yogures y cremas está transformando las estrategias comerciales del sector. En consecuencia, las compañías desarrollan nuevas presentaciones y formatos para responder a las tendencias actuales de consumo; La brecha entre oferta y demanda sigue siendo uno de los principales retos. Datos del sector indican que México cubre alrededor del 70% del consumo nacional con producción propia, mientras el resto proviene principalmente de importaciones de leche en polvo y quesos.
Si este artículo despertó tu interés, revisa: Empleo textil atraviesa una etapa crítica en Tehuacán