El Chocolate Abuelita forma parte de la historia de millones de hogares en México, aunque la empresa que le dio origen dejó de existir hace décadas. Pese a ello, la marca continúa vigente y mantiene una fuerte presencia en el mercado bajo una administración distinta, resultado de uno de los movimientos empresariales más relevantes de la industria alimentaria.
La historia comenzó con la Fábrica de Chocolates La Azteca, fundada en Veracruz y convertida con el tiempo en una de las compañías chocolateras más importantes del país. Desde ahí nacieron productos emblemáticos como Chocolate Abuelita y Carlos V, que consolidaron el crecimiento de la empresa durante gran parte del siglo XX.
¿Cómo cambió el futuro de Chocolate Abuelita?
La transformación llegó cuando Chocolates La Azteca pasó a formar parte de Quaker Oats y, posteriormente, en 1995, fue adquirida por Nestlé en una operación valuada en alrededor de 160 millones de dólares. Con esa compra, la multinacional incorporó prácticamente todas las marcas de la empresa mexicana y asumió la producción de Chocolate Abuelita.
Además, Nestlé decidió conservar la identidad visual del producto, incluyendo la imagen inspirada en la actriz Sara García, que desde la década de 1970 se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de la marca.
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Chocolate Abuelita sigue siendo un referente
Lejos de desaparecer, Chocolate Abuelita continúa elaborándose y comercializándose en México como parte del portafolio de Nestlé. La empresa mantiene la producción nacional de esta y otras marcas tradicionales, integrándolas incluso a iniciativas como “Hecho en México”.
El legado de Chocolates La Azteca permanece en una marca que conserva su reconocimiento entre generaciones. La compañía original dejó de operar de manera independiente, pero el producto sigue presente en los anaqueles gracias a la estrategia de continuidad aplicada tras la adquisición corporativa.