Estados Unidos abrió un nuevo frente de escrutinio sobre la operación de vehículos autónomos tras detectar fallas recurrentes en el cumplimiento de normas viales sensibles. Waymo enfrenta una investigación federal luego de que varios de sus robotaxis rebasaran autobuses escolares detenidos durante ascenso y descenso de estudiantes.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte inició el proceso tras documentar más de 20 incidentes en Austin, Texas, además de otros casos en al menos otro estado. La agencia enviará investigadores a campo y prevé un informe preliminar en un plazo de 30 días, seguido de un reporte final en los próximos 12 a 24 meses.
Waymo acumula incidentes durante expansión operativa
La investigación del NTSB se suma a una indagatoria previa abierta en octubre por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras. Aunque Waymo aplicó actualizaciones de software y un retiro técnico para atender el problema, las autoridades detectaron que los ajustes no eliminaron por completo el riesgo.
En Austin, el distrito escolar solicitó a la empresa suspender operaciones durante horarios de entrada y salida de alumnos. Además, grabaciones difundidas por medios locales mostraron a vehículos autónomos cruzando zonas escolares sin detenerse, una infracción considerada de alto riesgo.
El escrutinio llega en un momento de crecimiento acelerado para Waymo. La compañía lanzó recientemente su servicio de robotaxis en Miami y amplió operaciones en ciudades como Atlanta, Los Ángeles, Phoenix y el área de la Bahía de San Francisco.
Autoridades analizan causas del comportamiento autónomo
Waymo sostiene que no se registraron colisiones en los eventos investigados y que su sistema mejora de forma continua. Ejecutivos de seguridad de la empresa indicaron que colaboran con las autoridades y que la investigación permitirá revisar a fondo su enfoque preventivo.
A diferencia de otros organismos, el NTSB no impone sanciones económicas. Su función consiste en identificar causas raíz y emitir recomendaciones técnicas.
Registros oficiales indican que el primer caso documentado ocurrió en Atlanta en septiembre pasado, cuando un robotaxi cruzó frente a un autobús escolar con señales activas. Posteriormente, incidentes similares reaparecieron en Texas, lo que motivó la intervención federal.