Estados Unidos enfrenta un nuevo debate energético luego de que la administración de Trump propusiera ampliar la capacidad eléctrica nacional con inversiones millonarias financiadas por el sector tecnológico. La iniciativa surge ante el crecimiento acelerado del consumo energético vinculado a centros de datos y desarrollo de inteligencia artificial.
La Casa Blanca y gobernadores de varios estados pidieron al operador PJM Interconnection organizar una subasta de contratos a 15 años para nueva generación eléctrica. El plan contempla alrededor de 15 mil millones de dólares en plantas que las empresas tecnológicas deberían financiar, incluso si no requieren de inmediato esa capacidad para sus operaciones.
Administración de Trump busca ampliar red eléctrica regional
PJM Interconnection administra la mayor red eléctrica del país y abastece a más de 65 millones de personas en 13 estados del Atlántico medio y el Medio Oeste. La región incluye el norte de Virginia, uno de los mayores polos de centros de datos del mundo. Además, las tarifas eléctricas aumentaron entre 10% y 15% durante 2025 frente al año previo.
El operador señaló que revisa la propuesta, aunque aclaró que el planteamiento no es vinculante. Asimismo, voceros de PJM marcaron distancia del anuncio y confirmaron que continúan con su propio proceso de planeación para incorporar nueva capacidad a la red.
Centros de datos elevan presión sobre la energía
La demanda eléctrica asociada a centros de datos podría casi triplicarse en la próxima década. Analistas explican que el crecimiento de la inteligencia artificial y el alza en los precios del gas natural complican la planificación de nuevas plantas, que requieren inversiones de cientos de millones y varios años de construcción.
Por otro lado, las tecnológicas priorizan energías renovables por su menor costo y rapidez de despliegue. Plantas solares y sistemas de baterías permiten escalar proyectos de forma gradual y reducir riesgos financieros.
Datos del sector indican que la carga máxima de PJM creció 10% en la última década y podría aumentar otro 6.5% en 2027, una señal clara del reto estructural que enfrenta la red eléctrica.