Estados Unidos vive una creciente tensión entre política y tecnología tras declaraciones públicas de Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn y figura influyente de Silicon Valley. El empresario pidió a los líderes del sector dejar de acomodarse frente al presidente Donald Trump y asumir una postura activa ante recientes hechos vinculados a agentes fronterizos.
Hoffman publicó mensajes en redes sociales y una columna de opinión donde afirmó que el silencio empresarial no representa neutralidad. Sostuvo que evitar confrontar al poder político implica aceptar riesgos directos para los intereses económicos y la seguridad de las propias compañías tecnológicas.
Reid Hoffman pide acción directa desde Silicon Valley
El inversionista sostuvo que los ejecutivos tecnológicos concentran poder real y que ignorarlo daña tanto al negocio como a la democracia. A su juicio, esperar que la crisis se disipe sin acción concreta solo fortalece decisiones que afectan derechos civiles y estabilidad institucional.
Otros líderes del sector también expresaron preocupación por los hechos recientes. Directivos de empresas como Apple, OpenAI y Anthropic manifestaron inquietud en comunicaciones internas, aunque evitaron vincular sus críticas directamente con el presidente. Hoffman cuestionó esa distancia y pidió coherencia pública.
El llamado encontró eco en voces como Vinod Khosla, quien calificó a la actual administración como carente de principios. Sin embargo, varios ejecutivos mantienen una postura ambigua debido a su dependencia de contratos federales, regulaciones de inteligencia artificial y políticas comerciales que influyen en costos y expansión.
Presiones políticas y riesgos empresariales
Las grandes tecnológicas enfrentan un delicado equilibrio. El gobierno federal regula áreas clave del negocio y concentra contratos de alto valor. Aun así, Hoffman argumentó que callar también constituye una decisión estratégica con consecuencias económicas y reputacionales.
Además, trabajadores del sector tecnológico impulsaron peticiones para que sus empresas exijan cambios de política migratoria y cancelen contratos con agencias federales.
Mientras algunos empresarios respaldan abiertamente a Trump, otros optan por una neutralidad pública que Hoffman considera insostenible. El debate refleja una fractura interna en Silicon Valley sobre el papel político del sector en un entorno cada vez más polarizado.