Coach parecía encaminada a perder fuerza dentro de la moda, pero sus resultados más recientes cuentan una historia distinta. La marca estadounidense cerró su ejercicio fiscal 2026 con un crecimiento que vuelve a ponerla en el centro del mercado.
La percepción de declive de Coach responde más al entorno del lujo que a sus resultados. El consumidor estadounidense mantiene cautela, mientras las marcas enfrentan presión por costos, aranceles y cambios en los hábitos de compra.
Coach mantiene el crecimiento
Tapestry, grupo propietario de Coach, reportó ingresos por 8,000 millones de dólares durante el ejercicio fiscal 2026. El crecimiento anual alcanzó 14%, impulsado principalmente por Coach.
Además, Coach registró un aumento de 24% en sus ventas anuales. La marca alcanzó aproximadamente 6,900 millones de dólares y mantuvo avances de doble dígito durante cada trimestre del ejercicio.
Asimismo, la compañía incorporó alrededor de 11 millones de nuevos consumidores durante el año. Cerca de 35% perteneció a la generación Z, un grupo clave para renovar el posicionamiento de la firma.
El comportamiento contrasta con Kate Spade, otra marca de Tapestry. Sus ventas anuales disminuyeron 10%, mientras enfrenta un proceso de recuperación más complejo.
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Por otro lado, el mercado sí plantea un desafío para Coach. Tapestry anticipa un crecimiento más moderado durante su próximo ejercicio, después del fuerte avance registrado recientemente.
La compañía también enfrenta una dependencia creciente de Coach. La marca se convirtió en el principal motor financiero del grupo, mientras otras operaciones presentan menor dinamismo.
La estrategia de Coach apuesta ahora por atraer consumidores jóvenes, fortalecer sus productos de piel y ampliar su presencia internacional. Esa combinación será determinante para sostener el crecimiento sin desgastar el atractivo de la marca.