Detrás de una de las franquicias más exitosas de la televisión existe una historia empresarial poco conocida. Haim Saban, el creador de Mighty Morphin Power Rangers, transformó una serie de acción para niños en un negocio multimillonario que conquistó más de 150 países y marcó a toda una generación.
La idea surgió cuando Saban descubrió en Japón el programa Super Sentai, una producción que combinaba héroes coloridos, artes marciales y monstruos gigantes. En lugar de crear una serie desde cero, el empresario compró los derechos y adaptó el contenido para el mercado estadounidense, mezclando escenas originales con material japonés.
La apuesta parecía arriesgada, pero el resultado fue inmediato. Además de convertirse en un éxito de audiencia, Power Rangers generó una enorme demanda de juguetes, videojuegos, ropa y productos licenciados.
Haim Saban convirtió Power Rangers en un imperio global
El éxito de la franquicia permitió a Haim Saban expandir sus negocios dentro de la industria del entretenimiento. También consolidó un modelo comercial basado en licencias y merchandising que multiplicó los ingresos mucho más allá de la televisión.
En consecuencia, Power Rangers se transformó en una de las marcas infantiles más rentables de los años noventa. Del mismo modo, la franquicia produjo películas, videojuegos, cómics y múltiples generaciones de personajes.
Por otro lado, Saban logró una de las operaciones empresariales más exitosas del sector cuando vendió Fox Family Worldwide a The Walt Disney Company por más de 5 mil millones de dólares en 2001, una transacción que lo convirtió en uno de los empresarios más influyentes del entretenimiento.
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Power Rangers sigue siendo una máquina de licencias
A pesar del paso de los años, la franquicia conserva una base de seguidores global. Además, nuevas generaciones continúan descubriendo la serie a través de plataformas digitales, juguetes y reediciones especiales.
La relevancia de la marca llevó a que Hasbro adquiriera los derechos de Power Rangers en una operación valuada en más de 500 millones de dólares, confirmando el enorme valor comercial de una franquicia nacida hace más de tres décadas.
Con más de 900 episodios producidos y presencia en decenas de mercados internacionales, Power Rangers sigue siendo uno de los fenómenos de entretenimiento infantil más rentables de la historia.