Disney destinará 180 millones de dólares durante los próximos tres años para contratar y retener talento procedente de Character.AI, una startup de inteligencia artificial que solicitó protección por bancarrota. La operación contrasta con los recientes despidos realizados por el conglomerado de entretenimiento.
La compañía incorporará a 66 especialistas, con una remuneración conjunta de 60 millones de dólares anuales y un fondo adicional de retención de 30 millones. Los compromisos aparecen en documentos judiciales presentados durante el proceso de quiebra.
Disney apuesta por talento especializado en inteligencia artificial
La contratación forma parte de la estrategia tecnológica del director ejecutivo Josh D’Amaro, quien busca modernizar las plataformas digitales del grupo.
En septiembre, la empresa también nombró a Karandeep Anand, antiguo director ejecutivo de Character.AI, como su primer responsable tecnológico para toda la organización.
De los 66 trabajadores seleccionados, 56 ya abandonaron la startup. Los diez restantes esperan actualizaciones de sus visas laborales estadounidenses.
Sin embargo, estas incorporaciones llegan apenas dos semanas después de que la compañía despidiera a varios cientos de empleados, incluidos profesionales tecnológicos.
La adquisición incluye activos tecnológicos
Además de las contrataciones, el grupo acordó pagar 20 millones de dólares por activos estratégicos de Character.AI, incluidos derechos de propiedad intelectual y tecnología.
No obstante, otras empresas podrán presentar ofertas competidoras hasta el 20 de noviembre. Un juez especializado supervisará el procedimiento.
Character.AI solicitó protección por bancarrota tras enfrentar dificultades legales, regulatorias y operativas. Entre ellas destacan demandas relacionadas con presuntos daños sufridos por adolescentes que utilizaron sus chatbots.
La startup y Google, uno de sus inversionistas, alcanzaron acuerdos sobre varias demandas de seguridad infantil.
Anteriormente, el conglomerado exigió retirar chatbots que utilizaban personajes protegidos de Star Wars y Marvel sin autorización.
Mientras tanto, sus acciones acumulan una caída superior al 36% en cinco años. La dirección mantiene su apuesta tecnológica pese a los ajustes laborales.