El presidente ejecutivo del Grupo Por Un País Mejor y CEO de Farmacias Similares, Víctor González Herrera, celebró el primer aniversario de la SimiCasa Museo con una ceremonia en la que destacó los beneficios sociales y ambientales generados por el recinto, así como la recaudación de fondos destinada a asociaciones civiles en México.
Durante la ceremonia, destacó la asistencia de más de 80 mil personas al museo en su primer año de actividades. A partir de este logro, la Fundación Dr. Simi ha donado recursos a seis instituciones enfocadas en tres rubros: atención a adultos mayores, apoyo a personas con discapacidad y protección del medio ambiente.
Tras este exitoso inicio, Víctor González Herrera confirmó que estas ceremonias de apoyo se realizarán trimestralmente para ampliar el alcance de los beneficios del museo.
Por ahora, las primeras instituciones beneficiadas fueron: Asilo de Ancianos “Mi Último Amor Madre Teresa de Calcuta, A.C”; Casa Mixta de Descanso para Adultos Mayores Las Elodias, A.C.; La Gaviota Centro de Atención a la Discapacidad Infantil, I.A.P.; Oceanus, A.C.; Integración Down, I.A.P.; y Fraternidad para el Desarrollo Social, A.C..
“Cuando te unes a personas que saben y comparten la misma convicción, el resultado es este: un inmueble lleno de gente que lo visita todos los días”, destacó el CEO de Farmacias Similares.
Víctor González Herrera destaca el crecimiento del Dr. Simi
A la par del festejo, el empresario Víctor González Herrera destacó la trayectoria de su papá, Víctor González, y la creación de un personaje como el Dr. Simi, que pasó de ser exclusivamente la imagen de una empresa a convertirse en un símbolo de unidad y empatía a nivel internacional.
“Que el Dr. Simi se haya posicionado como un símbolo a nivel internacional es muy gratificante para nosotros. Representa valores positivos y es muy bonito porque es difícil encontrar este tipo de símbolos hoy en día”, explicó el CEO de Farmacias Similares.
Bajo el lema “ayudar es vivir”, la SimiCasa Museo es una muestra más de que tener un negocio productivo no tiene por qué entrar en conflicto con el bienestar social.