La movilidad eléctrica enfrenta un nuevo límite en Uruguay tras la decisión de dos compañías de transporte interdepartamental de restringir el traslado de bicicletas y monopatines eléctricos en sus unidades. La medida impacta directamente en pasajeros que combinan transporte público con micromovilidad para sus traslados diarios.
Las empresas involucradas son Copsa y Ega, que comunicaron la prohibición en marzo de 2026. Ambas argumentaron razones de seguridad vinculadas a las baterías de litio que utilizan estos dispositivos. El foco está puesto en el riesgo potencial de sobrecalentamiento o incendio durante los viajes de larga distancia.
Copsa informó que no permitirá el traslado de bicicletas eléctricas ni monopatines eléctricos, tanto en bodega como dentro de la cabina. Ega adoptó una resolución similar, alineada con criterios de prevención ante eventuales incidentes vinculados a acumuladores de energía.
Seguridad y transporte interdepartamental en Uruguay
Asimismo, las compañías señalaron que la decisión responde a recomendaciones técnicas asociadas al transporte de dispositivos con baterías de litio. En consecuencia, priorizan la integridad de pasajeros, conductores y unidades.
La medida se da en un contexto de crecimiento sostenido de la micromovilidad en Uruguay. En Montevideo y otras ciudades, el uso de bicicletas eléctricas ha aumentado como alternativa eficiente y sostenible. Sin embargo, la regulación sobre su transporte en ómnibus interdepartamentales aún no cuenta con un marco específico unificado.
La resolución genera ajustes logísticos para quienes viajan entre departamentos con estos vehículos. También plantea un desafío para el ecosistema de movilidad eléctrica, que ha ganado espacio en el mercado local; En Uruguay circulan miles de dispositivos eléctricos personales, impulsados por la baja en costos y mayor oferta comercial desde 2024, lo que amplifica el alcance de esta decisión en el transporte interdepartamental.
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