La actividad comercial en el Centro Histórico de San Luis Potosí enfrenta una crisis silenciosa. Comerciantes establecidos en la zona alertan sobre un panorama desalentador: la disminución drástica de ventas, derivada de las obras de rehabilitación en calles clave como Álvaro Obregón, amenaza con cerrar negocios que apenas sobrevivieron a la pandemia.
De acuerdo con representantes de la organización Nuestro Centro, la falta de coordinación institucional ha derivado en una parálisis prolongada. Las intervenciones iniciadas por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Estado, sumadas a los trabajos municipales, han generado accesos bloqueados, circulación vehicular restringida y una notable caída en la afluencia peatonal, factores críticos para los negocios minoristas de la zona.
Impacto directo en la economía local
Empresarios señalan que las ventas se han reducido hasta en un 70%, con semanas completas sin ingresos. El riesgo se extiende a la pérdida de empleos formales, especialmente en comercios familiares y pequeñas empresas, que representan la columna vertebral del Centro Histórico.
A la incertidumbre se suman las denuncias por falta de información clara sobre los plazos reales de ejecución de las obras y el manejo inadecuado de los escombros, lo que deteriora aún más la experiencia del visitante.
Del mismo modo, los negocios han dejado de invertir en promociones, remodelaciones o contrataciones temporales ante la falta de certeza sobre su viabilidad a corto plazo. Aunque las autoridades han mencionado posibles apoyos económicos, estos aún no se traducen en acciones concretas ni en una estrategia de mitigación inmediata.
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