La cervecera neerlandesa Heineken anunció un relevo clave en su cúpula directiva al confirmar la salida de su consejero delegado. La decisión marca un cambio relevante en la gobernanza de una de las compañías de bebidas más grandes del mundo, con operaciones en múltiples mercados.
Dolf van den Brink comunicó al consejo de supervisión que dejará su cargo como CEO y presidente del consejo de administración el próximo 31 de mayo. El ejecutivo lideró la empresa durante casi seis años y acumuló una trayectoria de alrededor de 28 años dentro del grupo.
Heineken inicia proceso ordenado de transición
La compañía informó que la decisión se tomó de común acuerdo con el consejo de supervisión. Heineken considera que este momento resulta adecuado para una transición, mientras la empresa se prepara para la siguiente fase de su estrategia EverGreen.
Además, el consejo de supervisión confirmó que iniciará de inmediato un proceso de búsqueda para designar a un sucesor. El objetivo consiste en asegurar continuidad operativa y liderazgo sólido en el mediano y largo plazo.
Asimismo, Van den Brink permanecerá vinculado a Heineken como asesor durante ocho meses a partir del 1 de junio. Este esquema permitirá que la compañía mantenga acceso a su experiencia sectorial y conocimiento interno durante el periodo de transición.
Continuidad estratégica y visión de largo plazo
Por otro lado, el consejo destacó el papel del ejecutivo durante una etapa de transformación exigente para la empresa. La supervisión valoró su contribución al fortalecimiento del portafolio y la ejecución disciplinada de la estrategia corporativa.
De igual manera, Heineken subrayó que la transición busca preservar el enfoque en crecimiento sostenible, disciplina financiera y desarrollo de marcas globales y regionales.