La estabilidad política y la cercanía con Estados Unidos han reforzado la presencia de empresas alemanas en México, que hoy concentran operaciones estratégicas en sectores clave. Esta tendencia se consolidó en los últimos meses con nuevas inversiones en industrias como la automotriz, farmacéutica, tecnológica y de manufactura avanzada.
Actualmente, existen más de 2,100 compañías alemanas establecidas en territorio mexicano, según datos recientes de la Cámara México-Alemana de Comercio e Industria (Camexa). Estas firmas generan alrededor de 300 mil empleos directos y mantienen su compromiso con el país, incluso frente a un contexto global marcado por incertidumbre y reconfiguración de cadenas de suministro.
Además, el fenómeno del nearshoring ha sido un catalizador para que nuevas inversiones lleguen a México, particularmente en regiones como el norte y el Bajío. El país se ha consolidado como un nodo clave para suplir mercados en América del Norte, al tiempo que ofrece ventajas logísticas y costos competitivos para las empresas europeas.
Nearshoring, talento y certidumbre fortalecen la inversión alemana
La industria automotriz, encabezada por gigantes como Volkswagen, BMW y Audi, ha incrementado su capacidad productiva en México con plantas cada vez más especializadas en electromovilidad. De igual manera, el sector farmacéutico ha visto expansiones importantes por parte de empresas como Bayer y Boehringer Ingelheim.
El gobierno alemán también ha reforzado la cooperación bilateral en temas de formación técnica y desarrollo de talento, lo que representa un incentivo adicional para mantener operaciones a largo plazo. Esta colaboración educativa permite que México cuente con una fuerza laboral más capacitada, alineada a los estándares industriales de Europa.
No te pierdas: El valor estratégico del programa de compras responsables






