El mercado del tabaco en México enfrenta una presión creciente que rebasa a la industria formal y al sistema fiscal. Un reciente análisis revela que una proporción relevante del consumo ya ocurre fuera de los canales legales, lo que impacta tanto en la recaudación como en la competencia empresarial.
El estudio indica que uno de cada cuatro cigarrillos consumidos en el país es ilícito. Este fenómeno se vincula con el aumento de productos que evaden impuestos y regulaciones sanitarias. Además, el comportamiento del consumidor ha cambiado ante el encarecimiento del producto legal, lo que abre espacio a alternativas más baratas pero irregulares.
Tabaco ilícito en México presiona ingresos fiscales y mercado formal
El crecimiento del tabaco ilícito en México genera una pérdida significativa para el erario. Las autoridades estiman que el comercio ilegal reduce la recaudación de impuestos especiales, lo que afecta programas públicos financiados con estos ingresos. Asimismo, las empresas formales enfrentan una competencia desigual que limita su desempeño en el mercado.
Además, el estudio destaca que los productos ilegales no cumplen con controles sanitarios ni etiquetado adecuado. Esto incrementa riesgos para los consumidores y debilita las políticas de salud pública. También se detecta una mayor presencia de estas mercancías en puntos de venta informales y canales digitales.
Por otro lado, el fenómeno no solo impacta a grandes corporaciones. También afecta a distribuidores y pequeños comercios que operan dentro de la legalidad. En consecuencia, se genera una distorsión en toda la cadena de valor del sector tabacalero.
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