La infraestructura hídrica de Baja California entra en una etapa decisiva con el avance de la planta desaladora Rosarito. El proyecto busca reforzar el suministro de agua potable en una de las zonas urbanas con mayor presión sobre sus fuentes de abastecimiento en el noroeste de México.
La Comisión Nacional del Agua mantiene el proyecto dentro del Plan Nacional Hídrico. La infraestructura contempla un primer módulo capaz de producir 2 mil 200 litros por segundo mediante la desalinización de agua de mar. Además, atenderá necesidades de Playas de Rosarito y del suroeste de Tijuana.
Planta desaladora Rosarito refuerza la infraestructura hídrica
La inversión estimada asciende a 12 mil 861 millones de pesos. El proyecto considera la planta potabilizadora, una línea de conducción y un tanque de almacenamiento. Asimismo, la infraestructura está planteada para beneficiar a cerca de 994 mil habitantes de Baja California.
Durante 2026, el proyecto superó la etapa de evaluación ambiental y avanzó en aspectos relacionados con derechos de vía y terrenos para almacenamiento. Posteriormente, Conagua abrió en julio un nuevo procedimiento de contratación después de que un proceso anterior fuera declarado desierto.
La desaladora pretende reducir la presión sobre las fuentes tradicionales que abastecen la zona costa. También adquiere relevancia ante los problemas operativos que enfrenta el sistema durante periodos de alta demanda de agua potable; Por otro lado, el proyecto representa una inversión estratégica para la actividad económica regional. Un suministro más estable puede respaldar el crecimiento urbano, industrial, comercial y turístico de Tijuana y Playas de Rosarito.
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