El cuidado físico dejó de ser un asunto individual para convertirse en una responsabilidad compartida dentro de las organizaciones. En España, la fisioterapia laboral ha escalado posiciones como una de las estrategias más efectivas para mitigar dolencias musculoesqueléticas y reducir el absentismo.
El Fisiómetro 2025, informe publicado por FisioReact, confirma que el 60 % de las empresas que ofrecen fisioterapia ya perciben mejoras claras o parciales en sus índices de salud laboral. El estudio se basa en más de 82.000 sesiones realizadas a lo largo de 2025 en entornos corporativos y privados, con presencia en cerca de 300 ciudades y colaboración con más de 250 compañías.
Fisioterapia laboral: de beneficio puntual a política estructural
De acuerdo con el informe, las organizaciones han pasado de tratar la fisioterapia como un valor añadido a integrarla dentro de un ecosistema más amplio de bienestar, que incluye desde el teletrabajo hasta la formación en salud postural. Esta adopción está alineada con los principales datos del estudio: el 77 % de las sesiones están relacionadas con dolencias cervicales, lumbares o dorsales, muchas derivadas de sedentarismo y malas posturas frente a pantallas.
La media de edad de los usuarios se concentra entre los 30 y 50 años, y más de la mitad de las empresas alcanza niveles de participación del 30 % entre su personal. Estas cifras confirman que el impacto de la fisioterapia laboral no se limita a la recuperación física, sino que forma parte de un modelo preventivo que responde a las dinámicas actuales del trabajo.
En 2020, FisioReact realizó apenas 1.400 sesiones en todo el país. Cinco años después, el crecimiento exponencial del servicio demuestra que el modelo a domicilio se está consolidando como solución adaptada a las limitaciones de tiempo y movilidad de los equipos de trabajo.
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