Las neurofinanzas son un área relativamente nueva que se esfuerza por comprender la toma de decisiones financieras agregando conocimientos de la psicología y la neurociencia a las teorías tradicionales de las finanzas.

Esa comprensión neuronal cobra especial importancia en entornos de riesgo e incertidumbre, en los que generalmente primero reaccionamos y después analizamos.

José Manuel Piñera, director de crédito y cumplimiento de Cumplo México, comparte cómo aplicar las neurofinanzas para tener un 2021 financieramente más estable.

Planear un presupuesto

Es importante tener a la mano una lista de próximos gastos y mantener una economía minimalista. En este sentido, el ahorro es fundamental.

Mantener un fondo de emergencia

Este debe cubrir entre tres y seis meses de gastos normales, eso formaría un fondo de ahorro. Asimismo, se debe tomar en cuenta un factor psicológico: la tolerancia al riesgo de cada uno. De esto dependerá si se mantiene la tranquilidad con un fondo que cubra gastos de un periodo corto, o si es necesario ser más conservador y preferir uno de mayor plazo.

Definir las metas

Mantener claros cuáles son los objetivos financieros y ordenar las prioridades es importante “para darle un buen destino a tu dinero”. Es importante evitar caer en “darse gustos”.

Pagar deudas

Es necesario consolidar una deuda si es que se tienen más de dos o tres préstamos, es decir, se pueden unificar y pasarse a una sola cuenta. De esa manera, se ahorran las comisiones anuales y se tendrá una reducción de los intereses. Otra opción es reestructurar el endeudamiento para extender el plazo para que se pague una mensualidad menor.

Diversificar

Al adquirir o invertir en productos y marcas, puede ser que, sin darse cuenta, se haga solo porque existe una carga emocional con ellas. Bajo esta línea, resulta importante qué otras opciones hay que sean más amigables con los presupuestos.