La mayoría de las empresas en México aún no integra el riesgo climático como un eje estratégico dentro de su toma de decisiones corporativas. Apenas 35% cuenta con planes formales de adaptación a la crisis climática y ambiental, pese a que sus impactos ya generan pérdidas financieras tangibles, advirtió Chapter Zero México durante el Foro Económico Mundial celebrado en Davos.
Los riesgos ambientales deben considerarse una responsabilidad fiduciaria de los consejos de administración. Su advertencia se basa en el informe Crecimiento frente a la disrupción climática, que señala que sin medidas de adaptación, las empresas podrían enfrentar afectaciones operativas equivalentes a 1.2 billones de dólares anuales hacia 2050.
El capítulo mexicano de esta red global, presente en más de 70 países, trabaja desde hace cuatro años con consejeros independientes y patrimoniales para ofrecer formación ejecutiva especializada. Este programa brinda herramientas concretas que permiten convertir los riesgos climáticos en oportunidades de negocio y alinear la sostenibilidad con los objetivos financieros de largo plazo.
Solo 35% de las empresas avanza en adaptación climática
Chapter Zero estructura su trabajo en cuatro principios: responsabilidad fiduciaria, integración estratégica, identificación de riesgos y transparencia informativa. Cada uno busca fortalecer la gobernanza ambiental en las empresas mexicanas y asegurar que las decisiones del consejo estén basadas en datos duros, modelos claros de gobernanza y reportes verificables para todos los actores del mercado.
A pesar del avance del programa de formación que en 2026 llega a su quinta edición con 30 horas de capacitación, la brecha entre el reconocimiento del problema y la acción empresarial sigue siendo amplia.
Según el Foro Económico Mundial, los riesgos ambientales se han ubicado por octavo año consecutivo entre las principales amenazas económicas globales.
Te puede resultar útil este contenido: Cartagena, ciudad mediterránea que apuesta por el turismo