La actividad económica en Acapulco enfrenta un desequilibrio creciente que impacta directamente a las empresas formales. El avance del comercio informal se ha convertido en un factor que limita la competitividad de negocios establecidos en este destino turístico de México.
Comerciantes formales reportan una caída sostenida en sus ingresos durante los primeros meses de 2026. La competencia desleal surge de vendedores informales que operan sin regulaciones, impuestos ni costos administrativos. Esto genera una distorsión en precios y condiciones de mercado.
Además, la recuperación económica tras los efectos recientes en el puerto no ha sido homogénea. Mientras algunos sectores buscan estabilizarse, el comercio informal gana presencia en zonas clave, incluyendo áreas turísticas y comerciales de alto flujo.
Comercio informal en Acapulco impacta al sector formal
Representantes empresariales advierten que el comercio informal en Acapulco no solo afecta ventas, también compromete la sostenibilidad de pequeñas y medianas empresas. Los costos operativos del sector formal contrastan con la flexibilidad de los vendedores informales.
Asimismo, esta situación impacta la generación de empleo formal. Negocios establecidos enfrentan dificultades para mantener plantillas laborales ante la reducción de ingresos. En consecuencia, se limita la capacidad de inversión y crecimiento.
Las autoridades locales reconocen el problema, aunque el control resulta complejo debido a factores sociales y económicos. También existe presión para equilibrar la regulación sin afectar a quienes dependen de estas actividades para subsistir; El sector empresarial insiste en la necesidad de políticas públicas más efectivas. Se plantea reforzar la supervisión y generar incentivos para la formalización. De igual manera, se busca impulsar campañas que promuevan el consumo en negocios regulados.