El transporte ferroviario de carga en México opera bajo condiciones que obstaculizan la competencia, de acuerdo con un dictamen preliminar de la Comisión Nacional Antimonopolio. Tras una investigación sectorial, la autoridad identificó tres barreras clave que impiden la libre concurrencia en rutas fundamentales del país.
Entre los principales obstáculos destaca el uso restrictivo de los derechos de paso. Según el informe, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 5 de febrero, los títulos de concesión imponen condiciones que no responden a criterios técnicos ni operativos. Estas condiciones limitan qué productos se pueden transportar, las rutas autorizadas y los puntos de origen y destino, además de no contemplar reciprocidad entre concesionarios.
Concentración de rutas y aislamiento interlineal limitan el transporte ferroviario
La segunda barrera está relacionada con las estrategias tarifarias de ciertas empresas, que concentran líneas ferroviarias completas y operan sin presiones competitivas. Esta concentración permite fijar precios sin considerar parámetros de mercado, afectando a usuarios y generadores de carga.
Además, la Comisión advirtió sobre una tercera barrera: el aislamiento físico de las redes. Este diseño impide la interconexión entre concesionarios, frenando la posibilidad de que terceros participen en el tráfico interlineal, esencial para eficientar el transporte ferroviario de carga.
El dictamen, aún en etapa preliminar, abre un periodo para que las empresas involucradas presenten argumentos u objeciones. No obstante, el documento revela una estructura ferroviaria cerrada, sin mecanismos que favorezcan la entrada de nuevos competidores.
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