Telefónica estudia iniciar un proceso para vender su filial en Venezuela después de recibir acercamientos de posibles compradores. La operación todavía se encuentra en una etapa preliminar, sin una oferta firme ni una decisión definitiva sobre cuándo comenzará el proceso.
La compañía mantiene el objetivo de abandonar Venezuela durante el próximo año, según Bloomberg. Entre las alternativas figura organizar un proceso competitivo con varios interesados, en lugar de negociar exclusivamente con un potencial comprador.
Telefónica mantiene sus planes para abandonar Venezuela
Ejecutivos de Latin America Real Assets Opportunities Fund, vehículo de capital privado con sede en Miami, mantuvieron conversaciones preliminares. Sin embargo, los contactos no avanzaron hacia una negociación formal.
La salida forma parte de la estrategia presentada por Marc Murtra dentro del Plan Estratégico 2026-2030. El grupo busca reducir su exposición en Hispanoamérica y concentrar sus operaciones en mercados considerados principales.
Además, en junio la operadora reorganizó la dirección de su filial venezolana y concentró las responsabilidades ejecutivas en Antonio Valente Izzi. El directivo había ejercido como responsable financiero desde 2018 y ocupa el puesto de consejero delegado desde octubre de 2024.
Venezuela mantiene resultados positivos para el grupo
La eventual desinversión presenta dificultades regulatorias y financieras. Entre ellas figuran los requisitos de las autoridades locales y las históricas restricciones relacionadas con el control de cambios y la repatriación de dividendos.
Pese a ello, Venezuela fue una de las operaciones más rentables de la estructura hispanoamericana durante 2025. La filial aportó un resultado positivo de 71,99 millones de euros. Solamente México registró una cifra superior, con 112,10 millones.
Telefónica Hispanoamérica recibió además 238,3 millones de euros en dividendos procedentes conjuntamente de Venezuela y Uruguay durante ese ejercicio.
La operadora española entró en el mercado venezolano en 1991. Por tanto, una eventual venta pondría fin a 35 años de presencia en el país, aunque actualmente no existe un comprador seleccionado.