La mayor oferta ya no garantiza que las familias puedan comprar una vivienda. El mercado inmobiliario de Estados Unidos empieza a favorecer a los compradores, pero las hipotecas costosas y los precios elevados mantienen frenada la demanda.
Durante agosto, la cantidad de vendedores superó a la de compradores en 58 por ciento, la brecha más amplia registrada por Redfin desde que comenzó esta medición. El inventario disponible alcanzó el equivalente a 4.9 meses de ventas.
Mercado inmobiliario de Estados Unidos cambia de equilibrio
La oferta llegó a su nivel más alto en más de una década, mientras las viviendas tardan más en venderse. Además, algunos propietarios aplican descuentos, organizan jornadas abiertas y aumentan sus esfuerzos de mercadotecnia.
Sin embargo, las tasas hipotecarias se acercaron al 7 por ciento y elevaron los pagos mensuales. Los precios medios de las viviendas usadas también aumentaron 1.6 por ciento anual durante agosto, acumulando 38 meses consecutivos de avances.
Compradores ganan poder, pero pierden capacidad
Las ventas pendientes disminuyeron 4.7 por ciento anual en agosto. Asimismo, las solicitudes de hipotecas para compra cayeron 19 por ciento, señal de que muchas familias continúan fuera del mercado pese al mayor inventario.
La incertidumbre económica y el encarecimiento de alimentos, gasolina y servicios médicos también limitan las decisiones. Para numerosos hogares, cambiar el alquiler por una hipoteca todavía implicaría duplicar sus gastos mensuales de vivienda.
Por otro lado, quienes poseen suficiente efectivo encuentran mejores condiciones para negociar. Este grupo enfrenta menos competencia y puede aprovechar reducciones de precio sin depender completamente de un financiamiento costoso.