IBM atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años después de recortar sus previsiones de crecimiento y registrar resultados trimestrales por debajo de las expectativas del mercado. La reacción de los inversionistas provocó una fuerte caída de sus acciones, mientras analistas revisan a la baja el valor objetivo de la compañía.
El escenario resulta especialmente desafiante porque coincide con un periodo de fuerte inversión mundial en inteligencia artificial, donde las grandes empresas tecnológicas buscan consolidar su liderazgo mediante nuevas plataformas, infraestructura y software especializado.
IBM ajusta previsiones y aumenta la presión del mercado
La compañía informó que espera un crecimiento anual de ingresos de entre 4% y 5%, por debajo de la previsión anterior, que contemplaba un avance superior al 5%. Durante el segundo trimestre, IBM reportó ingresos por 17,200 millones de dólares, cifra inferior a los 17,850 millones previstos por analistas.
El negocio de mainframes influyó en ese desempeño al registrar una caída de 42% en las ventas durante el trimestre. Sin embargo, el director ejecutivo, Arvind Krishna, sostuvo que los clientes mantienen su confianza en estas plataformas y atribuyó el descenso a una pausa temporal en los ciclos de compra.
La incertidumbre llevó a varias instituciones financieras, entre ellas Barclays, Morgan Stanley y Susquehanna Financial, a reducir el precio objetivo de las acciones de IBM, reforzando el sentimiento negativo entre los inversionistas.
Computación cuántica concentra la estrategia de crecimiento
Mientras enfrenta este entorno, IBM continúa reforzando su apuesta por la computación cuántica. La empresa anunció un acuerdo para adquirir HRL Laboratories, institución de investigación copropiedad de Boeing y General Motors, con el objetivo de fortalecer el desarrollo de tecnologías basadas en cúbits de espín de silicio.
La compañía también reiteró que invertirá más de 10,000 millones de dólares en computación cuántica durante los próximos cinco años, además de participar en la construcción de la primera fundición cuántica del mundo junto con el Departamento de Comercio de Estados Unidos. Paralelamente, IBM destacó que generó 4,800 millones de dólares en flujo de caja libre durante el primer semestre y mantuvo su política de dividendos, con pagos trimestrales ininterrumpidos desde 1916.