Tesla presentó una demanda contra el Departamento de Vehículos Motorizados de California para revertir una resolución que calificó a la compañía como responsable de publicidad engañosa sobre sus sistemas de conducción autónoma.
La acción legal surge después de que la Oficina de Audiencias Administrativas del estado determinó que Tesla promovió de manera incorrecta las capacidades de “Autopilot” y “Full Self-Driving”. Aunque el DMV optó por no suspender sus licencias, la agencia exigió ajustes en el lenguaje de mercadotecnia.
Tesla impugna fallo por conducción autónoma
En su recurso judicial, Tesla argumentó que la autoridad actuó sin fundamentos al etiquetarla como anunciante engañoso. La empresa sostiene que siempre incluyó advertencias claras en manuales y contratos sobre la necesidad de supervisión humana al utilizar sus sistemas.
Actualmente, la compañía comercializa su tecnología bajo el nombre “Full Self-Driving (Supervised)” y la ofrece mediante suscripción. En el pasado, vendía los paquetes Autopilot y Full Self-Driving con pagos únicos y acceso anticipado a nuevas funciones.
Futuro ligado a robotaxis
El litigio adquiere relevancia estratégica porque Tesla apuesta su crecimiento a los robotaxis. La firma desarrolla pruebas piloto en Texas y prepara la producción del Cybercab, un vehículo diseñado sin volante ni pedales.
La empresa busca demostrar que sus sistemas alcanzarán niveles seguros de automatización total. Sin embargo, enfrenta procesos judiciales adicionales, incluida una demanda colectiva de clientes que solicitan reembolsos y un fallo millonario relacionado con un accidente fatal.
Tras una caída en ventas de vehículos eléctricos el año pasado, el desempeño de Tesla depende en gran medida de consolidar su tecnología autónoma y mantener la confianza de reguladores y consumidores.