El impacto fiscal por el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en México no ha frenado los planes de Coca-Cola. Para hacer frente a este nuevo reto, la compañía implementó estrategias de ajuste en precios y promoción de productos, buscando minimizar la afectación al consumo y mantener su competitividad en el país.
Desde el 1 de enero de 2026, el IEPS para bebidas azucaradas pasó de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro, mientras que por primera vez se aplica un gravamen de 1.50 pesos por litro a las bebidas con edulcorantes no calóricos. Ante ello, Henrique Braun, CEO global de The Coca-Cola Company, aseguró que la firma ha respondido con un enfoque estratégico en precios, paquetes y canales de distribución, aprendiendo de experiencias previas como la de 2014.
Mundial 2026 y consumo local, ejes clave de su estrategia
Además del ajuste ante el nuevo entorno fiscal, Coca-Cola visualiza un escenario favorable gracias a la Copa Mundial de Futbol de 2026, en la que México será país anfitrión. La empresa confía en que este evento impulsará la demanda y reforzará su posicionamiento local, coincidiendo también con la celebración de sus 100 años de presencia en el país.
Braun destacó que los consumidores mexicanos demandan cada vez más innovación local, y que esta tendencia representa una oportunidad para lanzar productos adaptados al gusto regional. Mencionó el caso de Santa Clara, marca mexicana que comenzó con un enfoque local y creció mediante inversiones estratégicas dentro del ecosistema Coca-Cola.
El sistema operativo de Coca-Cola en México ha demostrado solidez y consistencia durante años, lo que, según la empresa, les permite afrontar aumentos fiscales sin comprometer su crecimiento en uno de sus mercados.
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