El marco regulatorio de Nueva York inicia enero con un cambio relevante para empresas que operan o venden en el estado. La aprobación del FAIR Business Practices Act amplía de forma sustancial la ley de protección al consumidor y eleva los estándares que rigen las prácticas comerciales en uno de los mercados más influyentes de Estados Unidos.
La reforma modifica la General Business Law, que durante décadas se concentró únicamente en sancionar prácticas engañosas. A partir de esta ampliación, también se consideran ilegales conductas calificadas como injustas o abusivas, incluso cuando no exista un engaño directo. Esto incluye esquemas de cobro opacos, procesos de cancelación complejos y ventajas desproporcionadas frente a consumidores o empresas.
El alcance de la norma va más allá de las compañías con presencia física en Nueva York. Cualquier empresa que ofrezca bienes o servicios a residentes del estado, incluidas plataformas digitales y negocios fuera del territorio, queda sujeta a las nuevas disposiciones. Este punto resulta especialmente relevante para empresas que utilizan modelos de suscripción, precios dinámicos o automatización en la relación con clientes.
Nuevas obligaciones para empresas que operan en Nueva York
Con la entrada en vigor del FAIR Business Practices Act, la fiscalía general del estado contará con mayores facultades para iniciar acciones civiles y exigir restituciones económicas. Además, se eliminan criterios judiciales que antes limitaban la aplicación de la ley solo a casos estrictamente vinculados al consumo individual.
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Aunque la reforma no amplía de forma generalizada el derecho de acción privada, sí incrementa la presión regulatoria sobre las empresas. Sectores como comercio electrónico, servicios financieros, tecnología y suscripciones digitales deberán revisar contratos, flujos de cobro y procesos de atención al cliente.
En enero, este ajuste normativo marca un cambio en la relación entre empresas y consumidores en Nueva York. La expansión de la ley refuerza la supervisión estatal y redefine los parámetros de cumplimiento para quienes participan en ese mercado.