Una estrategia ambiental estructurada, basada en metas medibles y decisiones técnicas, ha convertido a Terpel en la primera planta de lubricantes del Perú en alcanzar la cuarta estrella del programa Huella de Carbono Perú. Este es el máximo reconocimiento otorgado por el Ministerio del Ambiente (MINAM), y posiciona a la compañía como referente en sostenibilidad dentro de la industria energética nacional.
El proceso comenzó en 2022 con la medición de emisiones y culminó este año con la compensación efectiva de su huella de carbono, consolidando a la planta como carbono neutral. A lo largo del camino, la empresa implementó mejoras operativas centradas en la eficiencia, la reducción de residuos y el aprovechamiento de recursos en procesos logísticos, como el almacenamiento y despacho de lubricantes.
Reconocimiento ambiental con impacto operativo y social
Además, Terpel fortaleció su cadena de abastecimiento al priorizar proveedores locales de envases de alta calidad, lo que permitió reducir las distancias de transporte hacia la planta y disminuir significativamente las emisiones logísticas, en un contexto de aumento sostenido de la demanda. Esta gestión ambiental se desarrolló de forma integrada con la estrategia de negocio.
El gerente general de Terpel en Perú y Ecuador, Luciano Macías, afirmó que este logro demuestra que es posible crecer y producir más sin incrementar el impacto ambiental, incorporando la sostenibilidad como una ventaja competitiva.
Para compensar las emisiones residuales, Terpel adquirió créditos certificados del proyecto TAHUAMANU Amazon REDD+, que impulsa la conservación de bosques amazónicos en Madre de Dios y genera beneficios sociales como empleo local, infraestructura educativa y protección de especies emblemáticas.
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