Colombia revisa su estrategia energética ante el déficit de gas natural que presiona costos y suministro. Ecopetrol inició análisis preliminares para reactivar compras de gas desde Venezuela, condicionadas a un posible alivio de sanciones de Estados Unidos y a definiciones diplomáticas próximas.
La petrolera estatal sostuvo conversaciones técnicas para evaluar la viabilidad de la importación, según fuentes cercanas al proceso. El avance depende del resultado de la reunión prevista entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario colombiano, Gustavo Petro, antes de abrir negociaciones directas con Caracas.
Ecopetrol espera señales de Washington para avanzar
Las sanciones estadounidenses bloquearon previamente el plan energético binacional anunciado para finales de 2024. En consecuencia, Ecopetrol optó por postergar cualquier acuerdo hasta contar con claridad regulatoria. Ni la empresa ni Petróleos de Venezuela ofrecieron comentarios oficiales sobre el estado de las conversaciones.
Además, el déficit interno obligó a Colombia a recurrir a importaciones de gas natural licuado, una alternativa más costosa. Autoridades energéticas señalaron que la reanudación del diálogo entre Washington y Caracas podría habilitar un suministro más competitivo para el mercado colombiano.
Gasoducto Antonio Ricaurte entra en la ecuación
Cualquier acuerdo implicaría reabrir el gasoducto Antonio Ricaurte, de 224 kilómetros, cerrado por más de una década. El ducto operó históricamente en sentido inverso, exportando gas colombiano, hasta que la crisis venezolana y las sanciones interrumpieron el flujo.
Por otro lado, la reactivación requerirá mantenimiento mayor y reconstrucciones en el tramo colombiano. Consultoras energéticas estiman plazos de 18 a 24 meses y costos equiparables a un proyecto nuevo.
Datos técnicos indican que la carga de rehabilitación incluye sustitución de componentes, adquisición de tuberías y puesta en servicio integral, un desafío relevante para los tiempos del abastecimiento nacional.