Italia despide a una de sus figuras creativas más influyentes tras la muerte de Valentino Garavani en Roma a los 93 años. El diseñador consolidó una marca global y definió por décadas la estética del lujo italiano con una visión reconocible y disciplinada.
La Fondazione Valentino Garavani e Giancarlo Giammetti confirmó el fallecimiento del modisto, cuya carrera transformó la alta costura europea desde finales de los años cincuenta. Además de crear una firma duradera, Garavani se integró a la alta sociedad que vistió, con una presencia constante en palacios, alfombras rojas y eventos de Estado.
Valentino Garavani construyó un imperio creativo desde Roma
Valentino Garavani fundó su casa de moda en 1959 y posicionó a Italia en el circuito exclusivo de la alta costura internacional. Asimismo, desarrolló un lenguaje visual propio, marcado por el célebre rojo Valentino, que se convirtió en símbolo de elegancia y poder femenino.
El diseñador vistió a figuras como Jacqueline Kennedy, Elizabeth Taylor, Farah Diba y Cate Blanchett, además de acompañar momentos históricos de la realeza europea y del cine de Hollywood. Del mismo modo, impulsó un modelo de negocio basado en licencias que permitió a la marca expandirse hacia perfumes, accesorios y mercados internacionales.
Legado empresarial y cultural de Garavani
Junto con Giancarlo Giammetti, Garavani logró que su firma cotizara en la bolsa de Milán y abrió el camino para otras casas italianas como Armani y Versace. Por otro lado, su retiro de la pasarela se dio sin sobresaltos, un hecho poco común en la industria.
Incluso tras su retiro, Garavani continuó activo en proyectos culturales, vestuario operístico y piezas únicas de alta costura.
En consecuencia, su influencia trascendió la moda y alcanzó la cultura y la economía creativa italiana. Su firma llegó a operar más de 40 licencias activas, un dato que refleja la dimensión empresarial de su legado.