El tratado comercial T-MEC volvió al centro del debate político y económico tras declaraciones del presidente Donald Trump en Estados Unidos. El mandatario afirmó que el acuerdo resulta irrelevante para su país, en contraste con la postura de amplios sectores empresariales.
Durante una visita a una planta de Ford en Michigan, Trump sostuvo que Estados Unidos no necesita el T-MEC y que Canadá depende más del acuerdo. Además, aseguró que su administración busca repatriar la producción automotriz y reducir la dependencia de manufacturas extranjeras, incluyendo las de México.
T-MEC enfrenta críticas desde la Casa Blanca
Las declaraciones del presidente no coinciden con la evaluación oficial del gobierno estadounidense. En diciembre de 2025, el representante comercial Jamieson Greer presentó ante el Congreso un informe tras un amplio proceso de consultas públicas sobre el T-MEC.
Además, la Oficina del Representante Comercial celebró audiencias con casi 150 testigos de sectores empresariales, agrícolas, sindicales y académicos. La mayoría expresó respaldo al acuerdo y subrayó la importancia de preservar el acceso a los mercados de México y Canadá.
Asimismo, varios participantes reconocieron que el tratado introdujo mejoras frente al antiguo TLCAN, aunque también plantearon ajustes en áreas específicas. El informe destacó que el apoyo al tratado sigue siendo mayoritario entre los actores económicos de Estados Unidos.
Revisión en curso y postura regional
Por otro lado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó confianza en que la revisión del T-MEC avance de manera constructiva. La mandataria sostuvo una llamada reciente con Trump y expresó optimismo sobre la continuidad del acuerdo.
El T-MEC entró en vigor en julio de 2020 con una vigencia inicial de 16 años y contempla revisiones periódicas. De no renovarse, el tratado expirará automáticamente en 2036, aunque seguirá activo mientras no exista un consenso para terminarlo.