México enfrenta un entorno complejo en el mercado de vehículos pesados, marcado por la creciente importación de camiones usados desde Estados Unidos, una situación que distorsiona la competencia, afecta al medio ambiente y debilita la seguridad vial, advirtió la ANPACT.
La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones señaló que siete de cada diez unidades que se comercializan en el mercado interno corresponden a vehículos usados, muchos de ellos con precios subvaluados, lo que limita la venta de unidades nuevas fabricadas en el país.
Además, la organización sostuvo que el problema no radica solo en el volumen de importaciones, sino en las condiciones irregulares bajo las cuales ingresan estos camiones pesados, sin cumplir estándares técnicos ni ambientales.
ANPACT alerta por competencia desleal y caída en ventas
El presidente de la ANPACT, Rogelio Arzate, explicó que el ingreso de camiones usados a precios desde 16,000 dólares genera una competencia desleal frente a las unidades nuevas y usadas comercializadas formalmente en México. Incluso, algunas de estas unidades llegan a costar menos que componentes individuales de un tractocamión moderno.
De acuerdo con cifras del Inegi, las ventas de camiones nuevos al mayoreo cayeron 53.4 por ciento en el acumulado de enero a noviembre, al registrar 27,175 unidades, frente a las 58,331 colocadas en el mismo periodo del año previo.
Asimismo, Arzate advirtió que muchos de los camiones importados acumulan hasta un millón de millas recorridas y presentan un desgaste severo en su tren motriz, lo que incrementa riesgos económicos, ambientales y de seguridad.
Seguridad, medio ambiente y regulación bajo presión
En noviembre, el gobierno federal implementó nuevas restricciones que limitan a diez años la antigüedad de los camiones diésel importados, con el objetivo de mejorar la calidad ambiental y la seguridad en carreteras. Sin embargo, ANPACT considera indispensable reforzar la vigilancia y la aplicación de estas medidas.
La asociación destacó que los camiones usados carecen de tecnologías modernas de seguridad y que existe una correlación directa entre su uso y el aumento de accidentes carreteros. Frente a este escenario, la industria instalada en México apuesta por renovar la flota vehicular y cumplir estándares internacionales, pese a enfrentar pérdidas acumuladas por la caída en ventas.