Volaris busca una nueva inyección de capital por hasta 3,500 millones de pesos para fortalecer su liquidez y para continuar con sus planes de crecimiento.

Los directivos de la aerolínea mexicana convocaron a una asamblea general de accionistas el 18 de septiembre del año en cursi para presentar su propuesta.

En un aviso de la compañía a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) explicó que Volaris se encuentra analizando distintas alternativas de financiamiento:

“La compañía está evaluando distintas alternativas de financiamiento y solicita la aprobación de los accionistas para la emisión de nuevas acciones que puedan ser utilizadas para obtener capital mediante, entre otras, una oferta de derechos suscripción, la venta directa de acciones o mediante la emisión de deuda u obligaciones convertibles”.

Volaris explicó que el capital obtenido ser utilizará usado principalmente para dos aspectos:

  • Mejorar la posición de liquidez: así planea hacer frente al entorno operativo desafiante e incierto producto de la pandemia del coronavirus.
  • Obtener mayor flexibilidad financiera: con el fin de capitalizar oportunidades que ayudarán a mejorar su posición en la industria de la aviación

Volaris en la pandemia

En mayo, Volaris reportó un desplome de 89% y en junio se moderó la caída con un -68.9. En julio el tráfico fue de -50.3% en comparación con el año 2019.

Las aerolíneas particularmente afectadas por la contingencia sanitaria del Covid-19. Pues los viajes se restringieron, las fronteras se cerraron en distintos países.

Al respecto de los efectos de la pandemia en las aerolíneas, Peter Cerda, vicepresidente de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, señaló la falta de ayuda de los gobiernos de América Latina.

Indicó que han abandonado a las aerolíneas ante la crisis ocasionada por el coronavirus, al no dar prácticamente apoyos financieros ni económicos.

Comparó esta situación con la de otros continentes, en donde se ha brindado ayuda a la aviación por 130,000 millones de dólares. La mitad de estos estímulos provienen del gobierno estadounidense, otro gran porcentaje de Europa y solo 0.8% de América Latina.