Nayeli Pérez Juárez, académica del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), resaltó que la crisis sanitaria por Covid-19 profundizó los efectos recesivos en la economía mexicana.

En la sesión inaugural del XV Seminario de Economía del Trabajo y la Tecnología, Pérez Juárez indicó que la recesión económica de México ya se detectaba en el segundo trimestre de 2019, aunque el bajo desempeño económico ya se vivía desde 2018.

Es decir, México entró a la pandemia con una economía en recesión, que ya mostraba debilidades no sólo en términos productivos, sino también de ventas de productos, bienes y servicios. Por lo que la pandemia solo acentúa las contradicciones del actual sistema capitalista, proceso que se ha venido gestando por lo menos desde las últimas cuatro décadas.

Crisis sanitaria y económica están intrínsecamente ligadas

Así, no sólo han caído drásticamente los salarios y ha aumentado la precarización laboral; también afecta todas las variables de distribución como el acceso a los servicios de salud, un aspecto muy cuestionado en México y en el mundo, aunque tampoco se debe a la pandemia, sino a los procesos económicos de los últimos años.

Asimismo, apuntó que los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, así como los de Rusia y Arabia Saudita, derivaron en una disminución en la producción y circulación de bienes y servicios.

Además, Nayeli Pérez mencionó que en un escenario conservador el crecimiento para México en este 2020, es de menos de 10.2 por ciento.

Comentó que las condiciones para la recuperación económica son adversas, y México se encuentra limitado por dos aspectos de tipo productivo: los servicios de alojamiento, deportivo y recreación continúan detenidos, y su reactivación es esencial para la circulación y consumo de productos.

El segundo, que las micro, pequeñas y medianas empresas son las principales afectadas en la disminución de ingresos, lo que dificulta su recuperación, pues constituyen 99 por ciento de la estructura productiva del país.

En ese sentido, puntualizó que ambas crisis, sanitaria y económica, están intrínsecamente ligadas en la economía mexicana.